domingo, 8 de octubre de 2017

¿Qué me habéis contado sobre nuestro compositor, Maurice Ravel?

Hola. Gracias por vuestras aportaciones. Esto es lo que habéis compartido en clase sobre nuestro compositor. Os animo para que la próxima vez haya más participantes:

Pablo nos ha dicho esto:

(Ciboure, Francia, 1875-París, 1937) Compositor francés. Junto a Debussy, con quien se le suele relacionar habitualmente, es el gran representante de la moderna escuela musical francesa. Conocido universalmente por el Bolero, su catálogo, aunque no muy extenso, incluye una serie de obras hasta cierto punto poco conocidas que hablan de un autor complejo, casi misterioso, que evitaba cualquier tipo de confesión en su música. Un autor que concebía su arte como un precioso artificio, un recinto mágico y ficticio alejado de la realidad y las preocupaciones cotidianas.

Patricia ha compartido:

 Stravinsky lo definió con acierto como «el más perfecto relojero de todos los compositores», y así hay que ver su música: como la obra de un artesano obsesionado por la perfección formal y técnica de su creación.


Lorena, esto es lo que nos ha contado:

Nacido en el País Vasco francés, heredó de su padre, ingeniero suizo, su afición por los artilugios mecánicos -cuyos ecos no son difíciles de encontrar en su música- y de su madre, de origen vasco, su atracción por España, fuente de inspiración de muchas de sus páginas. Aunque inició sus estudios musicales a una edad relativamente tardía, cuando contaba siete años, siete más tarde, en 1889, fue admitido en el Conservatorio de París, donde recibió las enseñanzas, entre otros, de Gabriel Fauré.
Discreto pianista, su interés se centró pronto en la composición, campo en el que dio muestras de una gran originalidad desde sus primeros trabajos, como la célebre Pavana para una infanta difunta, si bien en ellos es todavía perceptible la huella de su maestro Fauré y de músicos como Chabrier y Satie. La audición del Prélude à l'après-midi d'un faune, de Debussy, marcó sus composiciones inmediatamente posteriores, como el ciclo de poemas Schéhérazade, aunque pronto se apartó de influencias ajenas y encontró su propia vía de expresión.

Álvaro Oliva, nos ha comentado:
En 1901 se presentó al Gran Premio de Roma, cuya obtención era garantía de la consagración oficial del ganador. Logró el segundo premio con una cantata titulada Myrrha, escrita en un estilo que buscaba adaptarse a los gustos conservadores del jurado y que para nada se correspondía con el que Ravel exploraba en obras como la pianística Jeux d'eau, en la que arrancaba del registro agudo del piano nuevas sonoridades. Participó otras tres veces, en 1902, 1903 y 1905, sin conseguir nunca el preciado galardón. La última de ellas, en la que fue eliminado en las pruebas previas, provocó un escándalo en la prensa que incluso le costó el cargo al director del Conservatorio.
Sin necesidad de confirmación oficial alguna, Ravel era ya entonces un músico conocido y apreciado, sobre todo gracias a su capacidad única para tratar el color instrumental, el timbre. Una cualidad ésta que se aprecia de manera especial en su producción destinada a la orquesta, como su Rapsodia españolaLa valse o su paradigmático Bolero, un auténtico ejercicio de virtuosismo orquestal cuyo interés reside en la forma en que Ravel combina los diferentes instrumentos, desde el sutil pianissimo del inicio hasta el fortissimo final. Su música de cámara y la escrita para el piano participa también de estas características.
Hay que señalar, empero, que esta faceta, aun siendo la más difundida, no es la única de este compositor. Personaje complejo, en él convivían dos tendencias contrapuestas y complementarias: el placer hedonista por el color instrumental y una marcada tendencia hacia la austeridad que tenía su reflejo más elocuente en su propia vida, que siempre se desarrolló en soledad, al margen de toda manifestación social, dedicado por entero a la composición. Sus dos conciertos para piano y orquesta, sombrío el primero en re menor, luminoso y extrovertido el segundo en Sol mayor, ejemplifican a la perfección este carácter dual de su personalidad.

martes, 19 de septiembre de 2017

Pavana para una infanta difunta

Pavana para una infanta difunta (francés: Pavane pour une infante défunte) es una pieza para piano solo escrita por el compositor francés Maurice Ravel. Fue compuesta en 1899 cuando Ravel estudiaba composición en el Conservatorio de París con Gabriel Fauré. En 1910, Ravel también publicó una versión orquestal para dos flautas, oboe, dos clarinetes (en si bemol), dos fagotes, dos trompa, arpa y cuerdas. Una interpretación normal tiene una duración de seis o siete minutos.

 La obra evoca la digna elegancia de una recepción en la corte real de España, así como el grácil movimiento de una infanta en los pasos de una pavana,​ una danza lenta procesional que gozó de gran popularidad entre el siglo XVI y el siglo XVII. La alusión a estas referencias antiguas no significa que Ravel quisiera homenajear a alguna princesa histórica en particular, sino más bien expresar un entusiasmo nostálgico por la moda y la sensibilidad española que el autor compartía con muchos de sus contemporáneos (sobre todo Debussy, de Séverac o el propio Albéniz) y que manifestó en otras obras, tales como la Rapsodia española y el Bolero. Ravel dedicó la Pavana a su patrona, la Princesa de Polignac, y probablemente interpretaría la obra en la casa de la princesa en varias ocasiones. 

El pianista español Ricardo Viñes ofreció el estreno público el 5 de abril de 1902. La Pavana fue calurosamente acogida por el público, pero recibió reseñas más críticas de los músicos seguidores de Ravel. Incluso, el mismo Ravel la consideró de una «forma harto pobre» e influenciada excesivamente por la música de Chabrier. Ravel quería que su pieza se interpretara extremadamente lenta, mucho más lenta que interpretaciones modernos, según su biógrafo Benjamin Ivry. Tras una interpretación de Charles Oulmont, Ravel le mencionó al pianista que la pieza se llamaba «Pavana para una infanta difunta», y no «Pavana difunta para una infanta». Cuando el director y compositor Manoah Leide-Tedesco le preguntó a Ravel cómo se le ocurrió el título Pavane pour une infante défunte, Ravel sonrió ligeramente y le contestó: «No te sorprenda, el título no tiene nada que ver con la composición. Simplemente me gustó como sonaban las palabras y así las escribí en la partitura, c'est tout». Pero Ravel en otra ocasión dijo que la pieza representaba la imagen de una infanta bailando como en los cuadros de Diego Velazquez.

Aquí tenéis las dos versiones (orquestal y para piano). ¿Con cuál te quedas?














Apuntes

Como hemos comentado en clase, es importante conocer los elementos de la música. En el enlace que a continuación os dejo, podréis tener acceso, en caso de duda, a todos los elementos básicos de una partitura. Así que no olvidéis echarle un vistazo siempre que os apetezca; de este modo nos mantendremos más actualizados. Espero que os sea de utilidad: Lenguaje musical (notas, figuras, silencios, compases,...)

lunes, 11 de septiembre de 2017

Bienvenidos y bienvenidas

Bienvenidos y bienvenidas. Espero que tengáis muchas ganas de disfrutar y trabajar en el Aula de Música. Aunque no nos conocemos, espero que este Taller sea un cúmulo de momentos musicales agradables.

Al tratarse de un taller, nuestro sistema de trabajo estará basado en la práctica, consistente en interpretar con los instrumentos y cantar partituras arregladas y adaptadas, de acuerdo a nuestras posibilidades. Es por ello que no utilizaremos ningún libro de texto, sino apuntes y actividades a los que os iré haciendo referencia en clase.

Para facilitaros la tarea, os iré dejando aquí algunos enlaces, tanto a partituras, como a audios, y a apuntes. Supongo que todos o casi todos contáis con acceso a internet en casa, por lo que sería conveniente que los días anteriores a clase ( y espero que más a menudo) consultéis este blog para manteneros actualizados, de modo que es importante que no olvidéis el material: partitura que estemos trabajando, flauta, y....vuestra voz, porque cantaremos también.

No olvidéis que querer es poder. Os dejo aquí un enlace de uno de los conciertos que organicé con mis alumnos. Espero que os guste: